Ensalada de lombarda, manzana y granada
Una ensalada de invierno crujiente, antioxidante y llena de vitaminas
Cuando pensamos en ensaladas, casi siempre nos vienen a la cabeza los meses de calor. Pero lo cierto es que el invierno también pide platos frescos, ligeros y llenos de color, que ayuden a equilibrar guisos, asados y comidas más contundentes. Y esta ensalada de lombarda, manzana y granada es justo eso.
Además de apetecible a la vista, es una receta con mucho valor nutricional para sacar partido a tres productazos de temporada. La lombarda es una verdura de invierno rica en fibra, vitamina C y antioxidantes, ideal para cuidar el sistema inmunitario. La manzana aporta frescor, efecto saciante y vitaminas, mientras que la granada suma polifenoles y antioxidantes naturales, perfectos para esta época del año. Todo ello con un aliño sencillo y un toque crujiente de frutos secos que redondean el plato.
Una ensalada fácil, rápida y muy versátil, perfecta como entrante, como acompañamiento o como plato ligero para una cena de invierno. Además, tiene un contraste de colores de lo más cool. ¿Qué más se puede pedir?
Comensales: 4 personas
Tiempo de preparación: 15 minutos
Dificultad: de lo más fácil
Menaje utilizado: sartén antiadherente de la gama City, cuchillo y tabla de corte
Necesitas:
- 400 g de lombarda
- 200 g de manzana
- 120 g de granada
- 40 ml de aceite de oliva virgen extra
- 20 ml de vinagre de manzana
- Una pizca de sal
- 4 cucharadas de nueces pecanas picadas
¿Cómo se hace?
Lava bien la lombarda y córtala en tiras finas. En una buena sartén, añade un chorrito de aceite de oliva y saltea la lombarda a fuego medio durante unos minutos. El objetivo es que quede ligeramente tierna manteniendo su color intenso y su textura crujiente.
Lava la manzana, retira el corazón y córtala en gajos finos. Puedes dejar la piel para aprovechar mejor su aporte de fibra y darle un extra de color al plato.
Parte la granada por la mitad y extrae los granos con cuidado. Aportan frescor, un punto ácido muy agradable y antioxidantes.
Coloca la lombarda templada en una fuente o bol amplio y añade la manzana y la granada. Mezcla suavemente para que los ingredientes se repartan de forma uniforme.
Añade el aceite de oliva, el vinagre de manzana y una pizca de sal. Mezcla de nuevo y, justo antes de servir, incorpora las nueces pecanas picadas para mantener su textura crujiente.
Consejos
Si te gusta una ensalada más templada, puedes saltear la lombarda un par de minutos más, siempre a potencia media.
Esta ensalada de invierno combina muy bien con carnes, pescados al horno o guisos suaves, aportando contraste y frescor.
También es una buena base para aprovechar sobras: un poco de pollo asado o legumbres cocidas encajan perfectamente.
Si la preparas con antelación, añade las nueces justo al final para que no pierdan textura.
Una receta pensada para demostrar que las ensaladas no entienden de estaciones y que el invierno también agradece platos refrescantes, saludables y llenos de vitaminas, al alcance de tu bolsillo y de tu sartén.
