Almejas al vapor con salsa de almendras

Una forma distinta de disfrutar este marisco de temporada con una salsa que se sale de lo clásico.

Las almejas en enero están en plena forma: ofrecen mucha proteína de calidad, minerales interesantes y muy poca grasa. Son perfectas para cuando apetece algo ligero, pero con un punto de ocasión especial.

Cocinarlas al vapor con el menaje adecuado ayuda a conservar mejor sus jugos, su textura y buena parte de sus nutrientes, sin necesidad de añadir demasiada grasa. Aquí la vuelta de tuerca se la da una salsa de almendras suave y aromática, diferente a la típica marinera, que combina de maravilla con el sabor yodado del marisco.

Comensales: 4 personas 

Tiempo de preparación: 35 minutos 

Dificultad: entre fácil y muy facil

Menaje utilizado: cocina al vapor Vitrinor

Necesitas:

  • 1 kg de almejas frescas 
  • 500 ml de agua 
  • 100 g de almendras molidas 
  • 2 dientes de ajo 
  • 1 cebolla mediana 
  • 100 ml de vino blanco 
  • 50 ml de brandy 
  • 400 ml de caldo de verduras 
  • Aceite de oliva 
  • Perejil fresco picado 

¿Cómo se hace?

Coloca las almejas en un recipiente con agua fría y una pizca de sal. Déjalas reposar al menos 20 minutos para que suelten la arena, luego sácalas del agua sin remover el fondo y resérvalas.

 

Pela y pica la cebolla y los dientes de ajo. Calienta un chorrito de aceite de oliva en una cazuela y sofríe a fuego medio hasta que estén tiernos, pero sin que lleguen a dorarse demasiado.

 

Sube el fuego, añade el vino blanco y el brandy y cuece un par de minutos para que se evapore el alcohol. Incorpora las almendras molidas y el caldo de verduras, mezcla bien y cocina unos 15 minutos, hasta que la salsa espese ligeramente.

 

Tritura la salsa con la batidora hasta que quede fina y homogénea. Ajusta el punto de sal si es necesario y mantenla caliente a fuego muy suave mientras preparas las almejas.

 

Llena la base de la vaporera con el agua. Cuando empiece a generar vapor, coloca las almejas en el cestillo en una sola capa, tapa y cocina durante unos 5 minutos, hasta que se abran todas; desecha las que permanezcan cerradas. Cocinarlas así, solo con vapor, hace que se abran en su propio jugo, manteniendo una textura tierna y un sabor muy limpio.

 

Reparte las almejas en los platos o en una fuente, riega con la salsa de almendras caliente y termina con perejil fresco picado por encima. Sirve de inmediato para disfrutar del contraste entre el marisco jugoso y la salsa cremosa. 

 

Sugerencias y variaciones 

 

  • Añade un toque de ralladura de limón o unas gotas de zumo justo antes de servir para refrescar la salsa y reforzar el punto marino.
  • Si prefieres una salsa más ligera, sustituye parte del caldo por agua de la cocción al vapor de las almejas, colada, para concentrar aún más su sabor.
  • Puedes incorporar unas hebras de azafrán o un poco de pimentón suave al sofrito para darle un matiz de color y aroma diferente sin tapar al protagonista, que siguen siendo las almejas.

 

Aquí tienes una de esas recetas que te apetecerá repetir: fácil, rápida y con un punto diferente que se consigue gracias a una buena vaporera y a una salsa llena de sabor. Perfectas para un picoteo especial o para sorprender en una comida tranquila en casa sin complicarse demasiado.