Ñoquis crujientes estilo caprese en air fryer
Si buscas una cena rápida, saludable y con todo el sabor del Mediterráneo, estos ñoquis crujientes van a ser tu nuevo recurso favorito. Una vuelta de tuerca a la receta tradicional que te sorprenderá por su textura.
Las recetas en la freidora de aire han llegado para hacernos la vida mucho más fácil sin renunciar al sabor de siempre. En esta ocasión, transformamos los clásicos ñoquis de patata en un bocado dorado y crujiente que combina a la perfección con la jugosidad de los tomates cherry asados y la cremosidad de la mozzarella fundida.
Hablar de ñoquis es, inevitablemente, mirar hacia el Cono Sur. En Argentina y Uruguay es una tradición sagrada comerlos el día 29 de cada mes. El origen más extendido cuenta que San Pantaleón, tras peregrinar por Italia y ser invitado a comer una humilde ración de ñoquis un día 29, agradeció a los campesinos vaticinando un año de pesca y cosechas excelentes. Sin embargo, existe una explicación mucho más pragmática y doméstica: al ser finales de mes, cuando el dinero escaseaba antes de cobrar el sueldo, la patata y la harina eran los ingredientes más económicos para alimentar a la familia. De ahí la costumbre de poner un billete bajo el plato para atraer la prosperidad.
Curiosamente, esta fecha ha dejado huella en el lenguaje coloquial argentino de una forma menos “gastronómica”. Allí se llama popularmente “ñoquis” a los empleados públicos que no acuden a trabajar y solo aparecen por la oficina los días 29 para cobrar su salario. Pero polémicas aparte, lo que nos interesa hoy es la receta, una opción ideal para esos días en los que el tiempo aprieta pero quieres disfrutar de una comida equilibrada. Al utilizar recipientes adecuados para el horneado, mantendrás todos los jugos de los ingredientes, consiguiendo una salsa natural deliciosa.
Duración: 20 minutos
Comensales: 2 personas
Dificultad: Muy fácil
Menaje utilizado: Recipiente de borosilicato Vitrinor y freidora de aire
Necesitas:
- 250 g de ñoquis de patata
- 150 g de tomates cherry
- 75 g de bolitas de mozzarella fresca
- Un puñado de albahaca fresca
- Aceite de oliva virgen extra
- Especias al gusto: cebolla en polvo, orégano seco…
- Sal y pimienta al gusto
Cómo se hace
Preparar la base de tomate:
Empieza lavando bien los tomates cherry. Córtalos por la mitad e incorpóralos al recipiente de borosilicato. Este material es perfecto para la air fryer porque distribuye el calor de forma uniforme y es muy fácil de limpiar después.
Sazonar y asar:
Espolvorea la cebolla en polvo, el orégano, la sal y la pimienta sobre los tomates. Añade un buen chorrito de aceite de oliva, mezcla bien para que se impregnen y cocina en la freidora de aire durante 15 minutos a 180 ºC. Verás cómo los tomates empiezan a caramelizarse y a soltar su jugo.
Añadir el resto de los ingredientes:
Una vez que los tomates estén listos, saca el recipiente e incorpora la mozzarella, las hojas de albahaca fresca y los ñoquis. No hace falta cocerlos previamente si son frescos de buena calidad, ya que el vapor del tomate los dejará en su punto.
Toque final de cocción:
Mezcla todo con cuidado para no romper los ñoquis y cocina en la freidora otros 2 minutos a 180 ºC. Este paso es clave para que los ñoquis cojan temperatura, se vuelvan ligeramente crujientes por fuera y la mozzarella se funda suavemente.
Servir:
Saca el recipiente de la air fryer y sirve inmediatamente mientras el queso esté todavía hilante.
Para terminar
Si quieres darle una vuelta más a este plato, las posibilidades son casi infinitas. Para un extra de textura, puedes añadir unos piñones tostados o unas nueces picadas justo antes de servir; el contraste con la cremosidad de la mozzarella es fantástico. Si prefieres un perfil de sabor más intenso, sustituye la mozzarella por unos dados de queso feta o añade unas aceitunas negras de Aragón a mitad de la cocción. Además, esta técnica funciona de maravilla si incorporas otras verduras de temporada que se cocinen rápido, como unas puntas de espárragos trigueros o unos dados de calabacín fino.
Esperamos que disfrutes de este plato tanto como nosotros preparándolo. Es la prueba definitiva de que, con un buen producto, el recipiente adecuado y un poco de cariño, se pueden conseguir resultados de restaurante sin salir de casa. ¡Ponte el delantal, enciende tu freidora de aire y cuéntanos qué tal te han quedado estos ñoquis en tu cocina!