Corn Ribs al horno
Un snack súper sencillo (y más o menos sano).
Hay snacks pensados para comer casi sin darte cuenta. Estos corn ribs son exactamente eso: crujientes, especiados, se comen con la mano y funcionan igual de bien para una final de la Super Bowl que para cualquier plan de sofá y manta. Van al horno, no fritos, y con cuatro ingredientes bien tirados se convierten en algo peligrosamente adictivo.
De costillas solo tienen la parte de comer con los dedos, pero esa es igual de satisfactoria.
El único momento en el que conviene ir con calma es al principio. Partir mazorcas a lo largo requiere un poco de atención y un cuchillo que corte bien. Nada más. A partir de ahí, el horno hace su trabajo y tú puedes dedicarte a lo importante: pensar cuándo vas a empezar a comer.
Comensales: cuentos menos, mejor
Tiempo de preparación: 35 minutos
Dificultad: Fácil, muy fácil
Menaje utilizado: Una bandeja de horno Vitrinor
Necesitas:
Para las corn ribs
- 4 mazorcas de maíz
- Aceite de oliva
- Pimentón
- Ajo en polvo
- Cebolla en polvo
- Sal
- Pimienta negra
- Orégano… las especias que te apetezcan.
Para la salsa
- Crema agria
- Zumo de lima
- Cilantro fresco picado
¿Cómo se hace?
Empieza cortando cada mazorca precocida a lo largo en cuatro cuartos. Hazlo con calma, apoyando bien el maíz sobre la tabla y cortando con decisión. Es el único punto delicado de la receta y merece un minuto extra de atención.
En un bol mezcla el aceite con las especias. Coloca los cuartos de maíz sobre una bandeja de horno Vitrinor y unta bien por todos los lados, asegurándote de que queden bien impregnados de la mezcla de especias.
Introduce la bandeja en el horno precalentado a 200 ºC y hornea hasta que el maíz esté bien caliente y los bordes empiecen a dorarse y a quedar crujientes, entre veinte minutos y media hora. Al estar precocido, el objetivo no es cocerlo, sino darle textura y carácter.
Mientras el horno trabaja, mezcla en un bol la crema agria con el zumo de lima y el cilantro picado. Remueve hasta obtener una salsa fresca y cremosa, perfecta para equilibrar las especias.
Para servir
Saca las corn ribs del horno, pon la salsa en el centro de la mesa, coge el mando de la tele antes de pringarte los dedos y empieza a comer. Se mojan, se repite y, cuando quieres darte cuenta, ya no queda ninguna.