Coca rápida de verduras y queso de cabra
El Día Mundial de la Pizza, en Vitrinor, nos parece la excusa perfecta para celebrarlo a nuestra manera.
Porque sí, la pizza tiene su momento… pero en Mallorca, el Levante o Cataluña hace tiempo que jugamos en otra liga: la de la coca. Una receta popular, flexible y muy de aquí, que se adapta a lo que tengas en casa y al tiempo real del día a día.
La coca es, en el fondo, una pizza sin complejos. No exige reglas estrictas ni ingredientes imposibles. Admite verduras, quesos, sobras bien pensadas y, sobre todo, improvisación.
Para esta versión hemos elegido verduras asadas ya preparadas de supermercado, la clásica escalivada de pimiento, berenjena y cebolla, porque queremos demostrar algo muy sencillo: que se puede cocinar algo rico, casero y recién hecho en menos tiempo del que tardan en traerte un pedido a casa.
¿Que un día tienes tiempo y ganas de asar las verduras tú mismo?, ¡estupendo! Pero hoy hablamos desde el lado práctico: horno encendido, buenos ingredientes y sin complicaciones.
El PizzaPan nos viene que ni pintado para hacer esta receta en un momento, con una distribución uniforme del calor y sin manchar el horno. ¡Empezamos!
Comensales: de 1 a 4 personas
Tiempo de preparación: 30 minutos
Dificultad: más fácil que encargarla
Menaje utilizado: PizzaPan Vitrinor
Necesitas:
- 1 base de masa quebrada para coca o pizza (aprox. 250 g)
- Salsa de tomate, la que te venga mejor
- 1 tarro de verduras asadas tipo escalivada (300–350 g, bien escurridas)
- 150 g de queso de cabra suave
- Pimienta negra al gusto
- Orégano o hierbas secas
¿Cómo se hace?
Precalienta el horno a 180 °C. Coloca la base de masa directamente sobre el PizzaPan, sin papel y sin complicaciones.
Extiende la salsa de tomate (de bote, casera, del túper de tu madre, la que tengas) en la masa. Tiene que ser una fina capa o se nos quedará blandurria.
Abre el tarro de verduras asadas y escúrrelas con calma, el exceso de líquido puede arruinar la textura de la masa. Reparte las verduras sobre la masa de forma uniforme, sin amontonarlas, dejando que cada ingrediente tenga su espacio.
Desmenuza el queso de cabra y distribúyelo de manera irregular. No hace falta cubrir toda la superficie: la gracia está en encontrar pequeños golpes cremosos que contrasten con las verduras asadas.
Introduce el Pizza Pan en el horno y hornea alrededor de 25 minutos, hasta que la masa esté dorada y el queso empiece a fundirse y tostarse ligeramente. Tiempo perfecto para recoger la cocina, poner la mesa o simplemente sentarte un momento.
Saca la coca del horno, añade ahora el orégano y deja reposar un par de minutos. Lo justo para que se asiente y la base siga bien crujiente. Córtala sobre una tabla y a disfrutar.
Para disfrutarla aún más
Esta coca admite mil variaciones: unas aceitunas negras, un puñado de nueces, un toque de miel sobre el queso de cabra o incluso unas anchoas añadidas al final. Cambia un ingrediente y tendrás una receta distinta sin volver a empezar de cero.
Ya ves que para celebrar el Día Mundial de la Pizza no necesitamos pedirla. De hecho, ni siquiera nos hace falta que sea una pizza. Nos basta con encender el horno, abrir un buen tarro, confiar en una receta sencilla y tener a mano un PizzaPan que haga el resto.