Bonito con tomate (hecho con atún)

Hay platos tradicionales que son pura alegría cuando llega el buen tiempo, y este guiso es uno de ellos. Aunque la receta de toda la vida se llama bonito con tomate, esta vez lo hemos preparado con atún fresco. Al final son «primos hermanos» en la cocina: el atún tiene un sabor un pelín más intenso y una textura riquísima, pero la forma de prepararlos es idéntica y el resultado queda espectacular.

Además, en los meses de verano ambos están en su mejor momento de temporada. No solo están más sabrosos y a buen precio, sino que son una mina de nutrientes: están cargados de proteínas de buena calidad y grasas saludables Omega-3 (de las que cuidan el corazón), además de vitaminas como la D y la B12. ¡Saludable, fácil y de rechupete!

  • Tiempo de preparación: 35 minutos
  • Comensales: 4 personas
  • Dificultad: muy fácil
  • Menaje utilizado: tartera Vitrinor (el recipiente perfecto para este tipo de guisos, ya que su amplitud y bordes bajos permiten que la salsa reduzca a fuego lento mientras el pescado se cocina suavemente sin amontonarse).

Necesitas:

  • 500 g de atún fresco (o bonito) cortado en dados
  • 1 cebolla grande
  • 2 dientes de ajo
  • 400 g de tomate triturado
  • 100 ml de vino blanco
  • 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
  • 1 hoja de laurel
  • Sal y pimienta negra al gusto

Paso a paso para que te quede jugoso

El único secreto de esta receta es no pasarse con la cocción del pescado. Siguiendo estos pasos sencillos te quedará tierno y en su punto:

Marcar el pescado

Corta el atún en dados de tamaño similar y salpimienta al gusto. Pon tu tartera a fuego fuerte con una cucharada de aceite de oliva y marca los dados durante 1 o 2 minutos. La idea es solo dorar el exterior muy rápido para sellar los jugos. Retira el pescado y resérvalo en un plato (por dentro debe quedar crudo todavía).

Hacer un buen sofrito

En la misma tartera, añade la otra cucharada de aceite y echa la cebolla y los ajos bien picaditos. Baja el fuego y deja que se pochen despacio durante 6-8 minutos, hasta que la cebolla esté blandita y transparente.

Evaporar el vino

Sube un punto el fuego, vierte el vino blanco y deja que borbotee durante 2 minutos para que se evapore el alcohol.

El «chup-chup» de la salsa

Añade el tomate triturado y la hoja de laurel. Cocina a fuego medio durante unos 15-20 minutos, moviendo de vez en cuando, hasta que veas que el agua del tomate se ha evaporado y la salsa tiene un cuerpo espeso y un color brillante.

El toque final

Baja el fuego al mínimo, incorpora los dados de atún que tenías reservados junto con el juguito que hayan soltado en el plato. Remueve suavemente con una cuchara de madera o silicona y deja que se cocine todo junto solo 2 o 3 minutos. Con ese calorcito se terminará de hacer por dentro sin quedarse seco. Rectifica de sal si lo pide… ¡y a la mesa!

Ideas para acompañar y variaciones

  • Para no dejar ni una gota de salsa: Sírvelo con un poco de arroz blanco cocido en el lado del plato o prepara unas patatas fritas cortadas en dados para mezclarlas con el tomate.
  • El imprescindible: Compra una buena barra de pan de pueblo, porque mojar en esta salsa es obligatorio.
  • Otras variantes: Si quieres darle un toque de verdura extra, puedes pochar un pimiento verde o rojo junto con la cebolla. Y si te va el picante, echa una guindilla al sofrito de ajo y le darás un puntazo brutal.