5 ideas brutales para el tupper

Recetas rápidas para volver a la oficina sin sufrir

Septiembre es lo que tiene; vuelven los horarios, los trayectos con cara de lunes y esa sensación de que el verano se ha escapado entre los dedos. Pero tenemos una cosa muy clara: volver a la rutina no significa volver al menú aburrido, al arroz blanco triste ni a pagar de más por comer mal cerca de la oficina. Tu tupper y tú os merecéis un homenaje diario.

El año pasado te dimos las primeras pistas para superar la vuelta, pero este nuevo curso subimos la apuesta. Aquí tienes la continuación oficial: 5 soluciones rápidas, gamberras y ridículamente fáciles de cocinar, pensadas especialmente para meter en el tupper, recalentar en el microondas de la oficina y ser la envidia de la cocina del trabajo.

El súper tupper de pasta: fusilli con pollo, pesto de aguacate y tomatitos

Olvida la pasta fría de estudiante. Esto es otra liga. El aguacate le da esa textura cremosa que te pide el cuerpo, y el pollo a la plancha aguanta el recalentado perfectamente sin quedarse seco.

  • Lo que necesitas: pasta integral (fusilli o macarrones), pechuga de pollo en tiras, 1 aguacate maduro, un puñado de espinacas, piñones (o nueces), tomates cherry y un chorro de limón.
  • Cómo se hace: mientras se cuece la pasta, pasa el pollo por la sartén con un toque de pimienta. Para la salsa, tritura el aguacate con las espinacas, los frutos secos, aceite de oliva y el limón. Mezcla todo en caliente, añade los cherrys partidos por la mitad y directo al tupper.
  • Por qué te salva: Se come igual de bien templado que frío. Un chute de energía limpia para aguantar las reuniones de la tarde.

Arroz salteado al estilo oriental con pavo y verduras exprés

El arroz blanco del día anterior es un lienzo en blanco. Con un toque de sartén fuerte y los ingredientes adecuados, se convierte en un platazo asiático que se prepara en diez minutos.

  • Lo que necesitas: arroz cocido (mejor si es del día anterior), tacos de pechuga de pavo, pimiento verde, pimiento rojo, cebolla morada, un huevo y salsa de soja baja en sal.
  • Cómo se hace: saltea el pavo a fuego fuerte en una sartén antiadherente (mejor un wok). Añade las verduras cortadas finas para que queden crujientes. Cuando cojan color, echa el arroz, vierte un chorro de salsa de soja y remueve. Haz un hueco en el centro, añade el huevo, rompe la yema y mezcla todo hasta que se cuaje.
  • Por qué te salva: el arroz salteado gana sabor de un día para otro. En el microondas de la oficina resucita por todo lo alto.

Couscous mediterráneo con atún, feta y toque de menta

La receta definitiva para los días en los que no tienes tiempo ni de encender los fogones. El couscous se hidrata en cinco minutos con agua caliente del calentador y no necesita cocción.

  • Lo que necesitas: couscous, una lata de atún al natural, queso feta en dados, pepino, aceitunas negras, aceite de oliva y hojas de menta fresca.
  • Cómo se hace: pon la misma cantidad de couscous que de agua hirviendo en un bol, tápalo y espera 5 minutos. Suéltalo con un tenedor. Añade el atún escurrido, el pepino picado, las aceitunas y el queso feta. Aliña con un buen chorro de aceite de oliva y la menta picada.
  • Por qué te salva: es un plato ultra fresco que no necesita microondas. Ideal si la cola para calentar la comida en la oficina es kilométrica.

Fajitas de ternera y pimientos (versión desmontable)

El truco para llevar fajitas o tacos a la oficina sin que la tortilla se quede blanda y chiclosa es el «hazlo tú mismo». Llevas el relleno en el tupper y las tortillas aparte.

  • Lo que necesitas: tiras de ternera magra, pimiento rojo, pimiento amarillo, cebolla, sazonador mexicano (comino, pimentón, ajo en polvo) y tortillas de trigo o maíz.
  • Cómo se hace: corta la carne y los vegetales en tiras. Saltea todo junto a fuego muy vivo con un poco de aceite y las especias hasta que la ternera esté en su punto. Pásalo al tupper.
  • Por qué te salva: a la hora de comer, calientas el relleno en el microondas, montas tus fajitas en la mesa de la oficina y disfrutas del crujiente de la tortilla como si estuvieras en un restaurante.

Garbanzos crujientes especiados con bacalao y espinacas

Los platos de legumbre de toda la vida también se pueden modernizar. Esta es una versión seca, rápida y con un toque crujiente brutal que rompe por completo la monotonía del tupper.

  • Lo que necesitas: un bote de garbanzos cocidos y lavados, migas de bacalao desalado, espinacas frescas, ajo, pimentón dulce y una pizca de comino.
  • Cómo se hace: en una sartén con aceite, dora los ajos laminados. Añade los garbanzos y saltéalos a fuego medio-alto hasta que la piel se ponga un poco crujiente. Agrega el pimentón y el comino, incorpora el bacalao y, en el último minuto, las espinacas para que se cocinen solo con el calor residual.
  • Por qué te salva: es una combinación clásica de la cocina mediterránea pero adaptada al ritmo de vida actual: rápida, saciante y llena de proteínas.

La rutina sabe como tú decidas

La vuelta al trabajo o a las clases no tiene por qué ser un drama gris. Cada mediodía, cuando abras el tupper en la oficina, tienes una oportunidad perfecta para desconectar, disfrutar y darte ese pequeño homenaje que te mereces para romper el día.

Cocinar sano, rápido y apetecible es totalmente posible si dejas los platos aburridos fuera del menú. Prueba estas combinaciones, adáptalas a lo que tengas en la nevera y haz que tu rutina sepa mucho mejor. ¡Buen provecho!