Gató Mallorquín

Aquí tenéis esta delicia tradicional, la receta de gató mallorquín de almendra.

Se llama gató como gâteau, pastel en francés. Solo lleva huevos, azúcar y almendra, y los aromas que cada uno elija: corteza de limón, canela, vainilla, agua de azahar… nosotros lo hemos hecho con una vainilla muy buena que nos han traído de Yucatán y es adictiva.

Conocemos pocos postres, bizcochos de almendra o tartas sin gluten, que den mejor resultado con una mezcla tan sencilla, y además funciona para celíacos.

Hemos usado un molde de borosilicato antiadherente que solo hacemos en Vitrinor, pero también os puede servir uno redondo de metal al que le pongáis un papel de horno.

Tiempo y dificultad

Comensales: 6 personas dispuestas a compartir

Tiempo de preparación: 30 minutos + 30 minutos de horno

Dificultad: Fácil, de primero de pastelería

Menaje: Molde redondo de borosilicato antiadherente



Necesitas:

  • 200 g de almendra molida
  • 200 g de azúcar
  • 5 o 6 huevos, según tamaño
  • Una pizca de sal
  • Vainilla (o limón, canela o azahar)

Cómo hacer gató mallorquín

Comienza separando claras de yemas, bien separadas. A las claras, para ayudar a montarlas, se les añade un poco de sal. Mételes batidora (o varillas y mucho ánimo) hasta que tengan un punto de nieve duro, y reserva unos minutos.

A continuación mezcla las yemas con el azúcar, y de nuevo entra la batidora, hasta que blanqueen. Añade la vainilla o lo que hayas elegido para aromatizar, y después las almendras. Mezcla muy bien. A nosotros nos parece que la almendra que se compra ya molida tiene mejor textura que cuando la molemos en casa.

Por el momento la masa tiene una consistencia muy  dura, pero ahora lo unimos todo: vamos añadiendo las claras a punto de nieve en tres o cuatro tandas, dando vueltas muy suavemente, para no perder el aire que hemos aportado. Se trata de obtener una masa que caiga suavemente en el molde y que esté bien integrada, sin grumos de almendra.

Y ya casi está: ponemos la masa en el molde, rebañando bien (para volcarlo o para comérselo, que está irresistible) y al horno, a unos 170-180º durante 25 o 30 minutos, lo suficiente para poder meter un palillo y que salga limpio.

Listo, ya tienes un gató mallorquín de almendra, un postre tradicional sin gluten por el que los comensales se van a pelear. Sírvelo con tu helado cremoso favorito.