Galette bretona de espinacas, atún y huevo

Presentamos un clásico de la cocina francesa lleno de sabor y posibilidades.

En la región de Bretaña estas crepes saladas forman parte del día a día y se preparan con rellenos muy variados: queso, jamón, verduras o pescado.

En esta versión combinamos espinacas frescas, atún y huevo, tres ingredientes sencillos que aportan equilibrio entre sabor y valor nutricional. Las espinacas añaden frescura vegetal, el atún suma proteína y el huevo en el centro, además, aporta ese toque cremoso que hace que cada bocado resulte especialmente apetecible.

Esta receta es perfecta para preparar en una buena crepera o sartén: la masa se extiende fina, se dora rápidamente y permite crear un plato vistoso y sabroso con muy pocos ingredientes. Ideal para una comida ligera, una cena rápida o un brunch con un pequeño guiño a la cocina bretona.

Cómo hacer galette bretona de espinacas, atún y huevo

Para preparar una galette bretona casera, mezcla harina, huevo, agua y sal para obtener una masa líquida similar a la de las crepes. Tras reposar la masa, extiéndela en una crepera o sartén antiadherente formando una capa fina. Añade un relleno de espinacas salteadas con ajo y atún, casca un huevo en el centro y dobla los bordes hacia dentro. Cocina hasta que el huevo cuaje y la galette esté dorada.

Comensales: 4 personas

Tiempo de preparación: 45 minutos

Dificultad: Fácil

Menaje utilizado: Crepera Vitrinor de 28 cm

La crepera Vitrinor, fabricada en acero esmaltado vitrificado a alta temperatura, ofrece una excelente conducción térmica que permite cocinar de forma uniforme y eficiente. Gracias a este material, se puede conseguir hasta un 50 % de ahorro energético respecto a otros menajes.

Su fondo 100 % apto para inducción, compatible también con gas, vitrocerámica o cocinas eléctricas, y su superficie antiadherente reforzada facilitan preparar crepes o galettes finas sin que se peguen y utilizando muy poca grasa.

Además, su diámetro de 28 cm resulta ideal para extender la masa cómodamente y conseguir galettes al estilo francés. Si no dispones de una crepera, también puedes utilizar una sartén antiadherente amplia y de fondo plano.

Necesitas:

Para la masa

  • 200 g de harina de trigo
  • 1 huevo
  • 500 ml de agua fría
  • 1 cucharada de sal

Para el relleno

  • 300 g de espinacas frescas
  • 2 dientes de ajo picados
  • 3 latas de atún en aceite de oliva
  • 5–6 huevos
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Sal y pimienta al gusto

¿Cómo se hace?

Preparar la masa

En un bol, mezcla la harina, el huevo, el agua fría y la sal. Bate con varillas hasta obtener una masa líquida y homogénea.

Si al principio parece demasiado fluida, no te preocupes: las galettes son primas cercanas de las crepes, así que la masa debe ser bastante ligera para poder extenderse bien.

Deja reposar la mezcla 30 minutos en la nevera. Este pequeño descanso ayuda a que la harina se hidrate correctamente y te dará el tiempo que necesitas para preparar el relleno con tranquilidad.

Vamos con el relleno

Lava y escurre bien las espinacas.

En una sartén con un chorrito de aceite de oliva virgen extra, sofríe los ajos picados a fuego medio hasta que empiecen a desprender ese aroma que te dice que la cosa va bien.

Añade las espinacas y tapa la sartén. En 3 o 4 minutos verás cómo se reducen considerablemente. Al principio parecen muchas… pero la cocina tiene estas pequeñas sorpresas.

Incorpora el atún escurrido, mezcla bien y salpimienta al gusto. Reserva.

Cocinar la galette

Calienta la crepera o sartén a fuego medio y engrásala ligeramente con aceite de oliva.

Vierte un cucharón de masa y mueve la crepera para que se extienda formando una capa fina similar a una crepe. Un pequeño giro de muñeca suele ser suficiente para repartir la masa.

Cuando los bordes comiencen a despegarse, añade unas cucharadas del relleno en el centro dejando un hueco para el huevo.

Añadir el huevo y cerrar

Casca un huevo en el hueco central y añade una pizca de sal.

Tapa la crepera durante aproximadamente un minuto para que la clara se cuaje sin que la base se queme.

Dobla los cuatro lados de la galette hacia el centro formando un pequeño sobre cuadrado que dejará el huevo visible. Es un gesto sencillo que hará que el plato quede muy vistoso.

Sirve inmediatamente para disfrutar de una galette crujiente por fuera y jugosa por dentro.

Consejo del cocinero

Si quieres una galette especialmente crujiente, deja que la base se dore unos segundos más antes de doblar los bordes. Ese ligero tostado aporta un contraste delicioso con el interior cremoso del huevo.

Variaciones de la galette bretona

Una de las grandes ventajas de esta receta es que admite muchas combinaciones de ingredientes.

Puedes probar también con:

  • galette de espinacas y queso
  • galette de jamón, huevo y queso
  • galette de verduras salteadas
  • galette de salmón y espinacas
  • Cambiar el relleno es una forma sencilla de transformar la receta y descubrir nuevas combinaciones.

    Preguntas frecuentes sobre la galette bretona

    ¿Qué es una galette bretona?

    La galette bretona es una crepe salada típica de la región francesa de Bretaña, elaborada tradicionalmente con harina de trigo sarraceno y servida con distintos rellenos.

    ¿Se puede preparar la masa con antelación?

    Sí. La masa puede prepararse con varias horas de antelación y conservarse en la nevera hasta el momento de cocinar.

    ¿Qué sartén es mejor para hacer galettes?

    Lo ideal es utilizar una crepera o sartén antiadherente amplia, que permita extender bien la masa y cocinarla de forma uniforme.