13/09/2019

Cómo dar la vuelta a la tortilla de patatas

Si no consigues que tus tortillas queden redondas o se te caen al darles la vuelta con este post de Vitrinor serás el rey de la tortilla española. No te pierdas estos trucos prácticos para conseguirlo

Trucos prácticos

La hagas con cebolla o sin cebolla, la madre de todas las tortillas es aquella que consigues darle la vuelta como un auténtico profesional. Y no es tarea fácil: que si se pega, se desparrama, no queda uniforme, se cae… ¡Tenemos el truco definitivo para que esto no pase! Una buena sartén antiadherente como Sienna y seguridad en el giro. Obvio pero útil.

Trucos para darle la vuelta a la tortilla sin que se caiga

Sentimos decepcionarte. En este post no encontrarás el truco que te haga parecer el chef de la última película de moda en la que la tortilla vuela por los aires y cae en la sartén como si nada.

Pero sí conseguirás darle la vuelta sin que se caiga. Te proponemos dos opciones: la primera es utilizar unas sartenes dobles especiales para tortillas, como el modelo Praga de Vitrinor. Su utilización es fácil y sencilla: solo tendrás que untarlas con aceite para evitar que se pegue y antes de darles la vuelta usar una paleta de madera para despegar los bordes.

La segunda opción y que todos podemos hacer en nuestra casa solo requiere de una sartén. No existe un truco milagroso para que siempre nos salga bien (al menos nosotros no lo sabemos), pero una cosa es segura: sin una buena sartén antiadherente las posibilidades de liarla se multiplican. De hecho, ¿acaso en todas las casas no hay una "sartén de las tortillas" que es casi sagrada y no se puede usar para nada más?

Con la tortilla en la sartén, es importante dejar que la base se haga bien antes de intentar realizar el primer giro. Después, vamos haciendo movimientos cortos y fuertes en la sartén para asegurarnos de que no se está pegando, lo ideal es ayudarnos de una pala de madera para separar los bordes.

Para darle la vuelta a la tortilla podemos usar una tapa plana un poco cóncava y que no tenga agujeros de respiración. Otra opción es usar otra sartén del mismo tamaño, pero en ese caso es mejor usar una sartén tortilla. Una tercera vía será utilizar un plato, eso sí, que sea más grande que la sartén. ¡OJO! Si el plato es muy plano, la tortilla se escurrirá. Si es muy hondo se perderá la forma y puede que se rompa. Lo ideal es usar un plato grande, plano, pero con un poco de borde.

Elegido el utensilio que nos ayude a darle la vuelta, llega la hora de la verdad: dale un golpe seco y hacemos el giro de forma rápida para volver a poner la tortilla en la sartén. Si lo hacemos despacio y con miedo es más que probable que acabe destrozada o por los suelos.

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