14/03/2018

Cómo cerrar y abrir una olla a presión con seguridad

Si te resistes a usar los modernos recipientes rápidos y súper rápidos por miedo a no utilizarlos correctamente, aquí van unos consejos para aprovechar todas sus ventajas sin ninguna preocupación y sin temor a los accidentes

Trucos prácticos

¿Te preocupa la seguridad de las ollas a presión hasta el punto de renunciar a las grandes ventajas que aportan los nuevos modelos rápidos y súper rápidos por temor a un accidente causado por un uso incorrecto? Pues entonces debes tener en cuenta que las ollas Vitrinor de última generación incorporan hasta cinco sistemas distintos para evitar disgustos y lesiones y que los fabricantes no son los únicos en afirmar que no suponen ningún riesgo grave. Un estudio de la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU), que analizó diversos modelos y marcas, ratificó que las ollas fabricadas de conformidad con la normativa europea y comercializadas en España son seguras, además de eficaces para garantizar una cocción eficiente, rápida y respetuosa con las propiedades nutritivas de los alimentos que prepares en ellas. En definitiva, si se usan correctamente y se cuida su mantenimiento, las ollas a presión nunca explotan y con los consejos que expone este post su utilización es muy sencilla y puede abordarse con total tranquilidad.

Cualquier olla, ya sea de las tradicionales, con su válvula giratoria, o de las modernas, con sus válvulas y sus cierres, tienen sistemas de seguridad redundantes para garantizar su seguridad. Lo único que tienes que hacer para que siempre funcione bien es mantener en buen estado la válvula, hay que verificar antes de cada uso que esté limpia, y las gomas, que se deterioran y pueden romperse con un uso abundante, pero se sustituyen con facilidad. Se recomienda su sustitución cada 1 ó 2 años, en función de su utilización.

La regla de los dos tercios

Descartados los accidentes más graves, no conviene olvidar que la olla debe manejarse con precaución, porque alcanza temperaturas muy altas y puede producir quemaduras si se toca con descuido. En general, las primeras cautelas deben observarse ya antes de ponerla al fuego. Nunca debe estar vacía sobre un fogón encendido, pero tampoco es recomendable llenarla en exceso de líquido y alimentos. Los expertos recomiendan que la carga no supere las dos terceras partes de su capacidad y reservar el último tercio para el vapor que liberará la cocción del agua en cuanto su temperatura alcance el punto de ebullición.

Para cerrarla, debes seguir las instrucciones del fabricante. Vitrinor ofrece una gama de modelos de olla express y posibilidades entre las que elegir. Todas las opciones incluyen cinco sistemas de seguridad que, bien utilizados, son una garantía. Para abrir la olla, lo mejor es dejar que se enfríe, un proceso que lleva unos 20 minutos, y el vapor salga poco a poco. Si queremos hacerlo mas rápido, podemos liberar la presión colocando la válvula en la posición de descompresión, y dejar que salga todo el vapor acumulado en el interior. Hay quien enfría las ollas colocándolas bajo un grifo de agua fría y aplicando el chorro a las paredes. Es un truco que ahorra tiempo pero empeora la cocción y la calidad de la comida, por lo que solo es recomendable en situaciones con mucha prisa.

Ahorro de tiempo y energía

La cocción en las nuevas ollas super rápidas, como explicamos en este otro post, es eficiente, rápida y permite ahorrar tiempo y energía sin restar nada al sabor, los nutrientes y las propiedades de unos alimentos sanos. Simplemente, estos modelos admiten mayores presiones y aceleran el proceso, pero son tan seguros como los tradicionales.

Una última precaución, al abrir la olla, aconseja mantenerla lejos de la cara. Su contenido está muy caliente y no sobra protegerse de ese calor intenso. Los cocineros más precavidos también dejan a los niños fuera de la cocina mientras está en el fogón. 
 

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