Burrata with roasted grapes and ham

Contrastes suaves, resultado redondo

Hay platos que juegan a lo mínimo y aun así lo dicen todo. Esta burrata con uvas asadas y jamón es uno de ellos: pocos ingredientes, combinaciones muy reconocibles y un equilibrio perfecto entre lo cremoso, lo dulce y lo salino. Funciona como entrante, como cena ligera o como plato para compartir cuando apetece algo especial sin complicarse.

El horno hace casi todo el trabajo. Solo hay que respetar los tiempos y dejar que las uvas se transformen ligeramente, concentrando su dulzor y aportando el contrapunto ideal a la burrata fría y el jamón.

Comensales: 2 personas

Tiempo de preparación: 20 minutos

Dificultad: Absurda

Menaje utilizado: Bandeja de horno Vitrinor

 

Necesitas:

  • 2 burratas frescas
  • 300 g de uvas (mejor rojas o negras)
  • 50 g de jamón serrano en lonchas finas
  • Aceite de oliva virgen extra
  • 1 cucharadita de miel
  • Sal y pimienta al gusto
  • Orégano fresco

¿Cómo se hace?

Precalienta el horno a 180 °C. Lava las uvas, córtalas por la mitad y colócalas en una bandeja de horno Vitrinor. Añade la miel, un chorrito de aceite de oliva y mezcla ligeramente para que queden bien impregnadas. Hornea durante unos 15 minutos, hasta que estén tiernas y ligeramente caramelizadas.

Mientras las uvas se asan, corta el jamón serrano en tiras finas o en trozos pequeños y resérvalo.

Coloca las burratas en platos individuales. Distribuye las uvas asadas alrededor y sobre la burrata, dejando que suelten parte de su jugo. Añade el jamón por encima, repartiéndolo sin apelmazar.

Termina con un chorrito de aceite de oliva, ajusta de sal y pimienta y añade unas hojas de orégano fresco para aportar un toque aromático.

 

Para servir

Sírvelo tal cual, sin prisas y con buen pan cerca. Un plato sencillo, equilibrado y perfecto para demostrar que, cuando los ingredientes son buenos, no hace falta mucho más.