19/10/2016

Diferencias entre las cocinas de gas, eléctrica, vitrocerámica e inducción

Para hacer la mejor elección a la hora de escoger una cocina hay que analizar los pros y los contras que tienen cada una de ellas.

Curiosidades

La eterna duda a la hora de elegir nuestra cocina es decidirnos entre las cocinas de gas, eléctrica, vitrocerámica e inducción. Por lo que la mejor opción es analizar los pros y contras de cada tipo cocina antes de tomar una decisión. No importa qué tipo de cocina elijas nuestros productos Vitrinor Magefesa son válidos para todas ellas.

Cocina de gas

Las cocinas de gas son las llamadas tradicionales. Funcionan mediante unos quemadores donde el gas entra en contacto con la llama. Son utilizadas sobre todo en las cocinas profesionales por su rapidez y por utilizar un sistema energético más económico. Además pueden utilizarse cualquier tipo de utensilio para cocinar en ellas.

El proceso de limpieza es más complicado que en las placas de vitrocerámicas o de inducción. Este tipo de cocinas necesita revisiones más periódicas que las cocinas más modernas y, además, no podemos olvidarnos de que el gas siempre es más peligroso.

Cocina eléctrica

En las cocinas eléctricas, en vez de emplear quemadores con llama como en las cocinas de gas, los alimentos se cocinan sobre placas metálicas de hierro fundido que en su interior llevan una resistencia de diferente tamaño y potencia. Uno de sus puntos a favor es la diversidad de utensilios que pueden usarse en este tipo de cocinas.

Consumen bastante energía eléctrica con lo que su eficiencia energética es inferior a la de las vitrocerámicas o inducción. Por otra parte, son las más lentas  del mercado a la hora de calentarse y después mantienen mucho tiempo el calor.

 

 

Cocina vitrocerámica

En los últimos años, son muchos las personas que han dejado atrás las cocinas de gas convencional y se han pasado a la vitrocerámica. Y es que cuando la vitrocerámica salió al mercado supuso toda una revolución.

Para empezar el mantenimiento es mucho menor respecto a las de gas o las cocinas eléctricas. Tiene en común con éstas que en ellas puede utilizarse cualquier utensilio.Cabe destacar que soportan temperaturas altas, por lo que su resistencia es una de sus grandes ventajas.

También destacan por su seguridad si las comparamos a las placas de gas. Sin embargo, son más lentas que las cocinas de inducción y consumen también más energía. Además, al igual que las eléctricas, después de apagarlas se mantienen calientes durante un tiempo.

Cocina de inducción

Las cocinas de inducción se caracteriza por ser la más rápida, segura, la que menos energía consume y la más limpia del mercado. Este tipo de placas calienta directamente la sartén, olla o cazuela, evitando pérdidas de energía. Detecta automáticamente si hay o no un recipiente encima y, en función de esto, encenderse o apagarse.

Una de las desventajas es que no se puede cocinar con cualquier tipo de recipiente. ¿Quieres saber si puedes seguir utilizando con esta cocina tu batería de siempre? Un truco para comprobar si nuestras cazuelas, ollas y sartenes son compatibles o no, es acercar un imán a las piezas. Si el imán se pega, los utensilios elegidos son válidas para inducción.

Estos son los principales tipos de cocina que hay el mercado, y ¿vosotros? ¿con qué tipo de cocina os quedáis?